
El pasado 17 de noviembre se celebró en Argentina el día de la militancia. Más allá de la fecha y de analizar cuáles son los motivos o causas históricas de esa celebración, me gustaría analizar el fenómeno social que representan hoy las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) u Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). Sin lugar a dudas, me animo a afirmar que son la nueva forma de participación ciudadana, que vino para quedarse, y que no necesariamente son los partidos políticos tradicionales de nuestro país. Desde hace más de cuatro años, participo activamente de una organización no gubernamental llamada Un Techo para mi País. Fue a través de las experiencias vividas en esta organización, junto a las comunidades más excluidas y estigmatizadas de la sociedad argentina y latinoamericana, que encontré un espacio para participar, para accionar, para ocuparme de los temas que más nos preocupan como sociedad a los argentinos.
Y esto no es sólo parte de mi realidad. Según un Estudio presentado por TNS Gallup en 2010 sobre el Voluntariado en Argentina, cuatro de cada 10 jóvenes afirmaron estar interesados en trabajar o continuar trabajando como voluntarios en los próximos 12 meses. Y está tendencia no sólo es presente, sino que también es futuro, ya que el estudio también describe que la cantidad de gente que declaró estar interesada en trabajar como voluntario duplica la gente que manifiesta ha realizado alguna tarea voluntaria en el último año.
Por otro lado, con respecto al trabajo de voluntariado un aspecto importante a destacar es que estos espacios de participación, como son las organizaciones de la sociedad civil u organizaciones no gubernamentales, no son meros pasatiempos o espacios de recreación. Se han transformado, sin lugar a dudas, en verdaderos lugares donde los jóvenes (y no tan jóvenes) podemos canalizar nuestras energías de cambio, nuestros ideales y donde podemos ser protagonistas de la cosa pública. Y no sólo eso, sino que también podemos poner nuestros conococimientos y habilidades al servicio del bien común, enseñanza que lamentablemente la universidades no terminan de capitalizar.
Esta posibilidad real de ser actores protagonistas de la realidad, sin lugar a dudas, nos cambia, nos transforma, nos hace crecer. Esto no sólo es una percepción mía sino que también lo refleja el estudio de Gallup: Se preguntó qué aspecto había cambiado en su vida a partir de realizar tareas como voluntariado. En primer lugar, un 35% de los voluntarios mencionó que tomó conciencia de los problemas de la gente, otro 34% declaró que logró vínculos sociales. Y un 23% indicó que aprendió a entender a la gente.
De la segmentación sociodemográfica surge que la toma de conocimiento de los problemas de la gente fue mencionada más frecuentemente por los más jóvenes (46% de los entrevistados entre18 y 24 años), los universitarios (43%), los de menor nivel socioeconómico (38% en la clase baja) y en el Gran Buenos Aires (54%).
Un ejemplo de esto es Virgilio, un amigo, que también se chocó con la realidad y que lo ayudó a despertarse. Pero no sólo le ayudó a despertarse a él, sino que lo motivo a contagiar esas ganas y esas convicciones a otros. Así fue cómo en el pasado TEDx Córdoba, Virgilio nos invitó a tod@s a despetar:
Más allá de los datos que arroja la encuesta y reflexionado a partir de los números, ¿Qué pasaría si nuestros gobernantes tomaran conciencia real de los problemas de la gente?, ¿Y si aprendieran a entender a la gente? Lo dejo sólo a modo de reflexión porque es algo que yo también me lo pregunto, y para lo cual no tengo yo las respuestas.
Otro aspecto importante, y una realidad de las organizaciones sociales es el protagonismo por parte de los jóvenes. “El interés crece entre los entrevistados más jóvenes (54% entre los de 18 a 24 años), los universitarios (51%). Por el contrario, entre los entrevistados de más edad (71%), los primarios (55%), los de clase baja (53%) y en el Gran Buenos Aires (56%) crece el desinterés en realizar este tipo de actividad en los próximos 12 meses” afirma el Estudio de TNS Gallup sobre el Voluntariado en Argentina.
Una explicación a este fenómeno social, en el cual estamos inmersos, es la credibilidad que tiene este tipo de agrupaciones en el imaginario colectivo de los argentinos. En este sentido, una encuesta sectorial comparativa (2010 – 2011) realizada por CIO muestra cómo las ONGs representan el sector con mejor (y creciente) imagen. Las OSC encabezan este estudio con 8.3% (1 punto más que en 2010), por encima de las Radios, la TV, los periodistas, la gráfica, entre otros. Al mismo tiempo, el estudio realizado muestra claramente cómo los partidos políticos cuentan con los porcentajes más bajos de imagen, tanto los de izquierda (3,7%) como los de derecha (3,6%).
El voluntariado es un fenómeno protagonista de nuestro tiempo. Y las organizaciones sociales, organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), ya están ocupando un rol importante en lo público, en las decisiones que tomamos como sociedad. Espero que este proceso continúe y que tengamos un tercer sector cada vez más fuerte, pujante, comprometido y dispuesto a articular con otros actores sociales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario