martes, 3 de enero de 2012

10 consejos para mejorar el #vínculo de las #ONGs con la #Prensa

Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), comúnmente llamadas ONGs o Fundaciones, se han transformado en verdaderas protagonistas de los discursos que se construyen actualmente en la opinión pública argentina. Cada vez más, las organizaciones del tercer sector son consideradas como fuentes informativas, por los medios de comunicación y por los periodistas que se desempeñan en ellos.

En este sentido, se hace cada vez más visible (y a la vez necesario) el profesionalismo en la gestión de las comunicaciones dentro los equipos de las organizaciones sociales. Por ello, y de acuerdo a mi experiencia en el campo, me propuse compartirles algunos criterios o pautas que podrían ser de utilidad para quiénes están trabajando en potenciar la relación de sus ONGs con el Periodismo:

  1. Conocer el campo. Uno de los aspectos más importantes, y que resultan – a mi criterio – vitales para lograr eficiencia en el trabajo de las oficinas de Prensa, es conocer el campo: saber cuáles son los códigos y condiciones para la producción de las noticias, tener identificados a los medios de comunicación (que temas trabajan) y quiénes los periodistas (roles, cargos, especialidades, horarios de trabajo, preferencias, códigos, etc.) que toman decisiones en estas empresas/organizaciones.
  1. Identificar el hecho noticioso. Es necesario que el equipo de Prensa de las ONGs logren desarrollar la capacidad para reconocer cuáles son los acontecimientos con potencial de noticia (y la forma de presentar esa información de manera adecuada y de acuerdo a los objetivos organizacionales). Este es, sin lugar a dudas, el primer paso para lograr un vínculo interesante y profesional con los periodistas.
  1. Reconocer historias de vida. Un factor diferencial que tienen las organizaciones de la sociedad civil es la posibilidad de estar en contacto con las problemáticas que viven muchas personas y comunidades. Y esto es un valor agregado para quienes gestionan las comunicaciones, ya que les permite compartir con los periodistas diversas experiencias, vivencias y casos: informaciones más que valoradas por los profesionales del periodismo, quienes muchas veces no cuentan con el tiempo suficiente para detectarlas.
  1. Sistematizar datos. Las ONGs se diferencian de otros actores sociales porque tienen un contacto real con las problemáticas (pobreza, discapacidad, medio ambiente, etc.), y esa cercanía, permite acceder a información / datos / experiencias que para otros sectores es imposible. Es por ello que se recomienda recopilar esa información, sistematizarla, ordenarla y luego presentarla adecuadamente, para que sea noticia o pueda ser tomada como fuente.
  1. Agregar valor social a los contenidos. Los equipos de Comunicación de las ONGs deben diferenciarse del resto por: sensibilidad y conocimiento de las situaciones que abordan a diario. En este sentido, es valioso que los documentos (gacetillas de prensa, videos, fotos, etc.) que envíen a los periodistas cuenten con un enfoque diferencial en relación a otro tipo de documentaciones: términos inclusivos y respetuosos, fotografías que muestren una mirada distinta y abarcativa, testimonios en primera persona de los protagonistas, entre otros aspectos más. Para poder, ayudar a los periodistas en sus coberturas, la fundación Periodismo Social ha desarrollado una serie de pautas de edición para abordar la temática de la Pobreza y Marginalización, desde una perspectiva inclusiva y responsable.
  1. Especializarse en la/s problemática/s. Las redacciones de los medios están sumando, de manera creciente, a las organizaciones de la sociedad civil como fuentes de información: cuando hacen entrevistas, para informes especiales, historias de vida, etc. Y desde este perspectiva, es vital, que las organizaciones puedan especializarse y estar preparadas, para los desafíos que se vienen en el campo de la comunicación. Un ejemplo de ello es el Blog Voces Sociales de Lavoz.com.ar.
  1. Adaptar los contenidos a cada medio. Los periodistas valoran más aquellos contenidos, materiales e informaciones que fueron pensadas y presentadas especialmente para su medio, sección o programa. Esos datos son tenidos en cuenta, y pueden llegar a ser utilizados de una manera más que interesante. Personalizar siempre es una acción positiva en el campo de la comunicación institucional.
  1. Aprovechar las redes sociales y nuevas tecnologías. Los nuevos entornos 2.0 permiten a los comunicadores del tercer sector tener a mano una serie a de herramientas (gratuitas en su mayoría) para relacionarse con el periodismo: Facebook, Twitter, Linkedin, Google + y otras redes sociales. Esto facilita el contacto más fluido con los periodistas, sin aludir a la tradicional llamada telefónica o al correo electrónico. Muchos profesionales están presentes y aprovechan estos canales para informarse y producir sus contenidos. A continuación, una producción especial de Lavoz.com.ar donde se muestran casos de organizaciones sociales que utilizan las redes sociales para organizarse y desarrollar sus actividades:


  1. Trabajar artesanalmente y a largo plazo. Relacionarse positivamente con el periodismo no es una construcción de solo un día. Se trata de potenciar un vínculo a largo plazo, que incluye una multiplicidad de variables que los periodistas reconocen: conocer los temas que aborda cada profesional; responder rápidamente y con criterio ante las consultas; compartir información valiosa y bien presentada; proponer temas y enfoques interesantes sobre diversos acontecimientos.
  1. Construir un vínculo profesional. Muchas veces se confunde el trabajo de Comunicación o de Relaciones Institucionales con el hecho de hacer eventos, entregar regalos institucionales, hacer saludos para fechas significativas, etc. Para este tipo de vínculos profesionales, las anteriores son herramientas válidas, pero el periodismo valora, sobre todas las cosas, la calidad de la información que se brinda: que esté en tiempo y en forma, dirigida a la persona adecuada, que sea a través del medio correcto, por nombrar algunos ejemplos.

Estos consejos y pautas simplemente pretenden ser una guía simple para aquellas personas que están iniciando el trabajo de comunicación en las organizaciones del tercer sector. No es una receta cerrada. Cada profesional y cada equipo se adaptará de acuerdo a las experiencias y situaciones que les toquen comunicar.

Espero sus comentarios y un saludo para tod@s.

domingo, 1 de enero de 2012

Las ONGs, un nuevo espacio de participación ciudadana


El pasado 17 de noviembre se celebró en Argentina el día de la militancia. Más allá de la fecha y de analizar cuáles son los motivos o causas históricas de esa celebración, me gustaría analizar el fenómeno social que representan hoy las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) u Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). Sin lugar a dudas, me animo a afirmar que son la nueva forma de participación ciudadana, que vino para quedarse, y que no necesariamente son los partidos políticos tradicionales de nuestro país. Desde hace más de cuatro años, participo activamente de una organización no gubernamental llamada Un Techo para mi País. Fue a través de las experiencias vividas en esta organización, junto a las comunidades más excluidas y estigmatizadas de la sociedad argentina y latinoamericana, que encontré un espacio para participar, para accionar, para ocuparme de los temas que más nos preocupan como sociedad a los argentinos.

Y esto no es sólo parte de mi realidad. Según un Estudio presentado por TNS Gallup en 2010 sobre el Voluntariado en Argentina, cuatro de cada 10 jóvenes afirmaron estar interesados en trabajar o continuar trabajando como voluntarios en los próximos 12 meses. Y está tendencia no sólo es presente, sino que también es futuro, ya que el estudio también describe que la cantidad de gente que declaró estar interesada en trabajar como voluntario duplica la gente que manifiesta ha realizado alguna tarea voluntaria en el último año.

Por otro lado, con respecto al trabajo de voluntariado un aspecto importante a destacar es que estos espacios de participación, como son las organizaciones de la sociedad civil u organizaciones no gubernamentales, no son meros pasatiempos o espacios de recreación. Se han transformado, sin lugar a dudas, en verdaderos lugares donde los jóvenes (y no tan jóvenes) podemos canalizar nuestras energías de cambio, nuestros ideales y donde podemos ser protagonistas de la cosa pública. Y no sólo eso, sino que también podemos poner nuestros conococimientos y habilidades al servicio del bien común, enseñanza que lamentablemente la universidades no terminan de capitalizar.

Esta posibilidad real de ser actores protagonistas de la realidad, sin lugar a dudas, nos cambia, nos transforma, nos hace crecer. Esto no sólo es una percepción mía sino que también lo refleja el estudio de Gallup: Se preguntó qué aspecto había cambiado en su vida a partir de realizar tareas como voluntariado. En primer lugar, un 35% de los voluntarios mencionó que tomó conciencia de los problemas de la gente, otro 34% declaró que logró vínculos sociales. Y un 23% indicó que aprendió a entender a la gente.

De la segmentación sociodemográfica surge que la toma de conocimiento de los problemas de la gente fue mencionada más frecuentemente por los más jóvenes (46% de los entrevistados entre18 y 24 años), los universitarios (43%), los de menor nivel socioeconómico (38% en la clase baja) y en el Gran Buenos Aires (54%).

Un ejemplo de esto es Virgilio, un amigo, que también se chocó con la realidad y que lo ayudó a despertarse. Pero no sólo le ayudó a despertarse a él, sino que lo motivo a contagiar esas ganas y esas convicciones a otros. Así fue cómo en el pasado TEDx Córdoba, Virgilio nos invitó a tod@s a despetar:



Más allá de los datos que arroja la encuesta y reflexionado a partir de los números, ¿Qué pasaría si nuestros gobernantes tomaran conciencia real de los problemas de la gente?, ¿Y si aprendieran a entender a la gente? Lo dejo sólo a modo de reflexión porque es algo que yo también me lo pregunto, y para lo cual no tengo yo las respuestas.

Otro aspecto importante, y una realidad de las organizaciones sociales es el protagonismo por parte de los jóvenes. “El interés crece entre los entrevistados más jóvenes (54% entre los de 18 a 24 años), los universitarios (51%). Por el contrario, entre los entrevistados de más edad (71%), los primarios (55%), los de clase baja (53%) y en el Gran Buenos Aires (56%) crece el desinterés en realizar este tipo de actividad en los próximos 12 meses” afirma el Estudio de TNS Gallup sobre el Voluntariado en Argentina.

Una explicación a este fenómeno social, en el cual estamos inmersos, es la credibilidad que tiene este tipo de agrupaciones en el imaginario colectivo de los argentinos. En este sentido, una encuesta sectorial comparativa (2010 – 2011) realizada por CIO muestra cómo las ONGs representan el sector con mejor (y creciente) imagen. Las OSC encabezan este estudio con 8.3% (1 punto más que en 2010), por encima de las Radios, la TV, los periodistas, la gráfica, entre otros. Al mismo tiempo, el estudio realizado muestra claramente cómo los partidos políticos cuentan con los porcentajes más bajos de imagen, tanto los de izquierda (3,7%) como los de derecha (3,6%).

El voluntariado es un fenómeno protagonista de nuestro tiempo. Y las organizaciones sociales, organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), ya están ocupando un rol importante en lo público, en las decisiones que tomamos como sociedad. Espero que este proceso continúe y que tengamos un tercer sector cada vez más fuerte, pujante, comprometido y dispuesto a articular con otros actores sociales.